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Crowdlending en España: situación actual, legislación y régimen fiscal

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12 December 2022
El crowdlending en España ha ganado un protagonismo mayúsculo durante los últimos años

El sistema financiero está experimentando una descentralización sin precedentes. Durante los últimos años, han surgido una infinidad de fórmulas de financiación alternativa que abogan por sustraerle parte del poder a los bancos para entregárselo a las personas. Y esta es la razón por la cual se están afianzando métodos como el crowdlending en España y en todo el planeta.

Para entender la magnitud de este fenómeno es primordial comprender las ventajas que esta liberalización entraña para todos los actores que participan en el ecosistema financiero. Un incremento del número de soluciones existentes se traduce en un aumento de la libertad de decisión de la que disfrutan los inversores y las compañías.

A fin de cuentas, si la cantidad total de alternativas de financiación es muy limitada, las entidades que las monopolicen podrán repartirse el mercado e imponer sus intereses a su antojo, perjudicando tanto a los ahorradores como a los negocios.

Los primeros solo podrán destinar su capital a los proyectos que reciban el visto bueno de los bancos, y su capacidad para negociar las condiciones de la operación será prácticamente nula. Los segundos verán cómo se reduce su abanico de posibilidades de financiación. Si su propuesta no es aprobada por las entidades bancarias, no podrán obtener los recursos necesarios para aterrizar y establecerse en el mercado, viéndose obligados, en algunas ocasiones, a recurrir a mecanismos menos fiables.

El desembarco de la financiación alternativa

En este contexto nacen las plataformas de financiación alternativa. Todas ellas comparten un objetivo: democratizar el mundo de las finanzas y abrir la puerta de entrada a toda clase de personas y proyectos.

Estos mecanismos se caracterizan por incorporar el componente ético, tradicionalmente olvidado por los bancos convencionales. De este modo, las iniciativas que precisan financiación no solo deben demostrar su viabilidad económica, sino que tienen que generar un impacto positivo en la sociedad o en el medioambiente, para atraer así a las personas interesadas en la inversión ética.

El crowdlending es uno de estos métodos. A través de este sistema, diferentes ahorradores financian a una determinada compañía a través de préstamos, de forma que esta no tenga que depender de las entidades bancarias.

Cuando la empresa subsana la deuda con los inversores, les devuelve el dinero prestado originalmente e incluye una compensación, que vendrá determinada por los intereses acordados previamente en el contrato. Antes de firmar, ambas partes pueden poner en común sus necesidades para crear una fórmula que se adapte a sus requisitos. Así, definen de manera conjunta aspectos como la cantidad monetaria, el tipo de interés de la operación y la fecha límite de devolución.

Gracias a esta elevada personalización, el crowdlending en España no se limitó a ser una tendencia efímera, sino que apareció con vocación de permanencia.

La situación actual del crowdlending en España

En sus inicios, la gran mayoría de las plataformas que ofrecían servicios de crowdlending en España eran extranjeras. Pero con el paso de los años y la progresiva aceptación de estos mecanismos por parte de la sociedad, fueron naciendo las primeras plataformas creadas exclusivamente con capital nacional. Sin duda, una muestra evidente del creciente interés de los ahorradores y las empresas por esta vía de financiación.

De hecho, la consultora Universo Crowdfunding, la Universidad de la República de Uruguay y la Universidad de Jaén han estado haciendo una radiografía periódica del estado de este sector desde el año 2016. El Informe anual sobre la financiación participativa en España es el fruto de la colaboración entre las tres instituciones.

Comparar las distintas ediciones entre sí permite obtener una perspectiva muy fiable de la evolución del crowdlending en España, así como del resto de tipos de crowdfunding (el modelo de financiación alternativa del cual se deriva el crowdlending). En el 2018, el crowdlending era el sector mayoritario, con una recaudación anual que rozaba los 70 millones de euros.

Sin embargo, la irrupción de la pandemia y la aparición de nuevas fórmulas frenaron sustancialmente su crecimiento. Actualmente, los préstamos son la tercera alternativa más popular, con un 16,2 % de cuota de mercado y una recaudación anual de 35 millones de euros, por detrás del crowdfunding inmobiliario y el crowdfunding de inversión.

Existen múltiples plataformas que proporcionan servicios de crowdlending en España

¿Qué ley regula el crowdlending en España?

A pesar de la corta trayectoria del crowdlending en España, la legislación incide de forma directa en esta cuestión. Las distintas modalidades se agrupan bajo el paraguas de plataformas de financiación participativa, cuyo régimen jurídico aparece detallado en el título V de la ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial.

La ley acota el ámbito de actuación de estas plataformas, que no solo se dedican a la selección y publicación de proyectos de financiación participativa, sino que establecen el canal de comunicación que facilita la contratación. Para operar deben recibir la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, y tienen que adecuarse a los principios de neutralidad, transparencia y diligencia, considerando siempre los intereses de ambas partes.

A través de diferentes artículos se regulan las distintas infracciones, así como las sanciones derivadas de ellas. Además, se establecen una serie de distintas medidas para proteger a los pequeños ahorradores.

Para ello, se marca la diferencia entre los inversores acreditados (aquellos con más recursos y que no tienen límite de inversión) y los inversores no acreditados (aquellos que no se dedican de manera profesional a la inversión, y que tienen un límite de 3.000 euros por proyecto y 10.000 euros en los últimos doce meses).

Asimismo, la ley trata de disminuir el riesgo de incapacidad de subsanar la deuda por parte de las organizaciones, y pone restricciones al volumen de dinero que pueden captar mediante estas plataformas. Si se dirigen a personas corrientes, tan solo podrán disponer de 2 millones de euros. Si se centran en los inversores acreditados, esta cifra aumenta hasta los 5 millones.

Un vistazo a la fiscalidad

No es posible comprender el estado del crowdlending en España sin conocer su régimen fiscal. El artículo 25 de la ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio regula la tributación de los intereses derivados de las operaciones de crowdlending, que entrarían dentro de la categoría de rendimientos del capital mobiliario, al igual que las acciones en firmas que cotizan en Bolsa o los intereses de los depósitos a largo plazo en los bancos.

Para las ganancias inferiores a 6.000 euros, el tipo impositivo es del 19 %. Si los beneficios son entre 6.000 y 50.000 euros, este sube al 21 %. Por último, si la ganancia es superior a 50.000 euros, se aplica un tipo de gravamen del 23 %, creando así un sistema progresivo.

Generalmente, la mayoría de las plataformas de origen español retienen ese impuesto y se lo transfieren a Hacienda de forma directa. Las plataformas internacionales no suelen efectuar esta retención: el inversor recibe el interés bruto, por lo que está obligado a informar a Hacienda. De todos modos, es imprescindible comprobar el método de trabajo de la plataforma en cuestión para evitar cualquier tipo de incidente en el futuro.

Como en cualquier forma de inversión, existe cierto nivel de riesgo, y la posibilidad de enfrentarse a pérdidas siempre estará presente. No obstante, estas se pueden aprovechar para ahorrar, pagando impuestos solo por los beneficios reales. ¿Cómo? Realizando la compensación de pérdidas y ganancias patrimoniales en la declaración de la Renta. Si las rentas son de la misma naturaleza, el inversor puede restar sus pérdidas a los beneficios totales, y solo deberá tributar los intereses de la cantidad resultante.

Durante los últimos años, el crowdlending en España ha ganado un protagonismo mayúsculo. Su adopción supone un sinfín de ventajas tanto para los ahorradores como para los negocios, que ya no dependen de los bancos, y pueden invertir su patrimonio o disponer de préstamos con más facilidad. Y el futuro le depara aún más crecimiento a esta clase de métodos de financiación alternativa, que todavía tienen mucho que ofrecer.

Crowdlending Financiación Alternativa
Inversa Team
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