Menú

Blog.

Categorías

Las 5 inversiones más seguras para multiplicar tu capital

Las cuentas de ahorro, los bienes inmuebles y el crowdfactoring con recurso son algunas de las inversiones más seguras en la actualidad

El ser humano siempre ha estado en busca de refugio. A lo largo de la historia, lo ha hallado en la profundidad de las cavernas o en el interior de castillos amurallados. Cuando el dinero está en juego, la protección tampoco es una cuestión menor, como se puede comprobar en la creación de cajas fuertes y cámaras acorazadas. Por eso, no resulta extraño que muchas personas solo deseen inyectar su capital en las inversiones más seguras.

Estos perfiles buscan incrementar su patrimonio al mismo tiempo que reducen todo lo posible el nivel de riesgo al que se enfrentan. Pero, ¿existen productos que satisfagan esta demanda? Sí. Aunque hay un precio a pagar. Y para entenderlo es primordial conocer los funcionamientos básicos de cualquier inversión.

En una operación intervienen un ciento de variables: la cantidad total de dinero, la fecha de vencimiento, el tipo de empresa en la que se invierte, la rentabilidad comprometida, la liquidez que se ofrece, el riesgo que entraña… Estas tres últimas son extremadamente importantes, ya que le indican al inversor cómo funcionará la operación en cuestión y le permitirá saber si ha encontrado a la compañía adecuada.

Por lo general, las inversiones con mayor riesgo proporcionan una menor liquidez. Para compensarlo, la mayoría suele brindar una rentabilidad más elevada. De lo contrario, apenas habría personas con interés en financiarlas. Esta opción es muy atractiva para los inversores más audaces, que priorizan la obtención de beneficios o disponen de un colchón económico.

Sin embargo, la diversidad del escenario financiero actual permite que haya un hueco para las opciones dirigidas a ahorradores con un perfil más conservador. Existen ciudadanos más prudentes que no desean arriesgarse a asumir pérdidas y, en consecuencia, prefieren inversiones más seguras, a pesar de que la rentabilidad sea menor y sus ganancias no sean tan considerable.

En Inversa Invoice Market estamos comprometidos con la inversión ética, y queremos ayudar a las personas a tomar decisiones de inversión sabias y meditadas. Por este motivo, hemos elaborado una recopilación de las inversiones más seguras.

1. Depósitos a plazo fijo

Habitualmente, cuando se habla de préstamos, se piensa en una entidad bancaria ofreciendo una suma de dinero a empresas o particulares. No obstante, a veces los roles se invierten, y son los ahorradores los que le prestan el capital al banco. Y, lógicamente, reciben un interés a cambio.

Estamos hablando de los depósitos a plazo fijo, considerados como una de las inversiones más seguras. Este producto financiero permite a las personas depositar su patrimonio en un banco. La entidad puede utilizarlo para los fines que considere oportunos durante un período de tiempo, que acuerdan previamente ambas partes. Mientras tanto, el ahorrador no puede sacar el dinero del depósito.

No obstante, tiene la garantía de que recibirá la cantidad de forma íntegra una vez finalice el plazo. Y, junto con ella, disfrutará de una rentabilidad, que dependerá del interés establecido por el cedente y el cesionario. Si este es fijo, el inversor lo conocerá desde el día uno, y sus ganancias no se podrán ver afectadas por la influencia de factores externos.

Además, si ocurriese un contratiempo y el titular tuviese que disponer del dinero por cualquier motivo, algunos bancos mantienen abierta la posibilidad de extraerlo antes de tiempo. Pagando, eso sí, una penalización.

Los depósitos a plazo fijo son, en resumen, una opción extremadamente atractiva, pues las personas son conscientes de sus beneficios antes de firmar la operación. Y, si desean el máximo nivel de seguridad, pueden negociar las condiciones de una retirada temprana.

2. Cuentas de ahorro

Este instrumento financiero también se erige como una de las inversiones más seguras, pues su nivel de riesgo es muy limitado.

Las cuentas de ahorro comparten muchas similitudes con la opción anterior: el ahorrador abre una cuenta en una entidad bancaria y procede a depositar la cantidad de dinero que desee. En vez de dejarlo paralizado, lo pone a disposición del banco, que lo recompensa con un porcentaje.

Pero existe una gran diferencia con respecto a los depósitos a plazo fijo. En este caso, no existe una penalización debido a una sustracción de los fondos, por el simple hecho de que las cuentas de ahorro no tienen fecha de caducidad. No hay plazos, sino que funcionan de manera continua y, mientras haya dinero, le entregará un interés al titular. Es, por tanto, una opción mucho más flexible, especialmente si surge un incidente que lo obliga a echar mano de su capital.

Como el ahorrador disfruta de más facilidades para recuperar su patrimonio, el riesgo de este producto es todavía menor, convirtiéndose en una de las inversiones más seguras, aunque esto se traduce en una disminución de la rentabilidad.

Los ahorradores que desean minimizar los riesgos suelen apostar por las inversiones más seguras, como los depósitos a plazo fijo

3. Deuda pública

Es posible diferenciar dos grandes tipos de inversiones: aquellas que se enmarcan en la renta fija y aquellas que trabajan con renta variable. A la primera categoría pertenecen todos los productos en los que el interés pagado por el solicitante de la financiación se acuerda antes de confirmar la operación y no sufre variaciones a lo largo del tiempo.

Apostar por activos de renta fija es una estrategia conveniente para todas las personas que intentan participar en las inversiones más seguras. Y, en ocasiones, estos no conciernen a empresas privadas, sino a organismos públicos, como los estados.

Los bonos del Estado o las letras del Tesoro son títulos de deuda emitidos por los gobiernos que necesitan financiación. Los primeros funcionan a largo plazo, mientras que las segundas son más inmediatas, y suelen dar beneficios en un período inferior al año y medio. Si se enmarcan en la renta fija, suponen una ganancia segura para los inversores.

4. Bienes inmuebles

Gran parte de los riesgos de las inversiones se derivan de un mismo factor: la pérdida de valor del producto. Las acciones de las compañías que cotizan en la bolsa de valores son un claro ejemplo. Si la empresa sufre problemas económicos o el sector al que pertenece entra en crisis, algunos inversores comenzarán a retirarle su apoyo. Por consiguiente, el precio de su acción bajará.

Entonces, ¿cuáles son los productos más seguros? Aquellos cuyo valor no disminuye con el paso del tiempo, como las casas. De hecho, los bienes raíces son una de las inversiones más seguras, puesto que se suelen revalorizar a medida que avanzan los años.

Las familias alquilan apartamentos, los empresarios alquilan oficinas… Esto les genera a los propietarios de los inmuebles una rentabilidad fija, pues el alquiler que pagan sus inquilinos les supone una fuente de ingresos segura y regular.

Sin embargo, no es una opción accesible a todos los perfiles, dado que exige una inversión inicial muy elevada. No todas las personas disponen del patrimonio necesario para adquirir y reformar una propiedad, incluso con ayuda externa.

Si bien hay casos en los que estos bienes podrían ver caer su valor, por ejemplo, si el área en la que están emplazados se deprecia con el tiempo, esto no es lo habitual. Por estas razones, los inmuebles son considerados, sin lugar a dudas, una de las inversiones más seguras.

5. Crowdfactoring con recurso

Los productos anteriores se sitúan dentro de lo que se conoce como canales de inversión convencionales. Pero también hay una alternativa para las personas interesadas en la inversión ética que desean desligarse de los mecanismos tradicionales.

El crowdfactoring con recurso, un método basado en el adelantamiento de facturas, puede ser la solución idónea para esta clase de perfiles en busca de las inversiones más seguras. A través de plataformas de financiación alternativa, como Inversa Invoice Market, las empresas pueden subir sus facturas pendientes de cobro para captar financiación.

Los ahorradores registradores en estos marketplaces de facturas seleccionan a las compañías que más se ajustan a sus necesidades y, tras comprobar variables como el interés, el plazo de devolución y el nivel de riesgo, proceden a anticiparle esa suma de dinero. Tan pronto como se confirma la operación, ellos ya reciben el interés. Y, una vez llega la fecha de vencimiento, el negocio les reembolsa la cantidad original.

La principal ventaja del crowdfactoring con recurso es que, en el supuesto de que el cliente de la empresa no abone la factura, el inversor no asume la deuda, y es la propia compañía quien se hace responsable del impago. Además, para minimizar todavía más los riesgos, es aconsejable invertir en empresas con un rating más elevado, pues esta puntuación es otorgada por agencias independientes que estudian concienzudamente su salud financiera para ofrecer garantías a los ahorradores que desean apostar por las inversiones más seguras.

En definitiva, a través de estos cinco productos, los inversores pueden obtener una rentabilidad gracias a sus ahorros sin renunciar a las garantías de seguridad.

Si quieres contribuir en el blog de Inversa como experto hazte socio del conocimiento.

Llámame ahora

Llámame mas tarde

Deja un mensaje

Te llamamos de forma totalmente gratuita.

Te llamamos cuando mejor te venga de forma totalmente gratuita.

Deja tu mensaje y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

Chámenme agora

Chámenme despois

Deixar mensaxe

Chamámosche de forma totalmente gratuíta.

Chamámosche cando mellor che veña de forma totalmente gratuíta.

Deixa a túa mensaxe e poñerémonos en contacto contigo canto antes.

Colabora con el blog de Inversa
Hazte socio del conocimiento.